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Consejos para trabajar en casa

Consejos para trabajar en casa

Nuevos hábitos para conciliar trabajo y familia provocados por la epidemia COVID-19.

Desde hace unos días, la reunión matinal diaria que mantiene María V. con su equipo se hace por Skype. La declaración del estado de alarma con motivo de la enfermedad de coronavirus ha supuesto cambiar la metodología de trabajo de empresas y trabajadores. A los freelance que ya lo hacían desde su domicilio se han sumado unos cuantos miles de empleados que han convertido salones y habitaciones de sus domicilios en improvisadas oficinas.

Una situación novedosa que se ha precipitado repentinamente y que en muchos casos se ha tenido que improvisar. “En general, todo el cambio se ha hecho sobre la marcha, que es muy propio de nuestra cultura –explica Manel Fernández Jaria, profesor de la UOC y especialista en el bienestar en el trabajo–. Implementar el teletrabajo en dos días es prácticamente imposible. Lo mejor es apelar a los valores corporativos para ver cómo se saca adelante todo el trabajo”.

Trabajar en casa supone la llegada de nuevos hábitos, que poco a poco se incorporan a la actividad diaria para hacer más llevadero el confinamiento que ha provocado el covid-19. Estas son pautas para lograrlo.

De trabajo presencial al trabajo ‘online’. No es lo mismo trabajar en la oficina que hacerlo online desde casa. “En tiempos de crisis lo necesario es establecer una línea de atención a los trabajadores, ayudar a la gente a adaptarse”, dice el profesor Fernández. “Este cambio no tiene que representar un estrés añadido al trabajador”, señala. Como el trabajo será a través de ordenadores, tabletas y teléfonos móviles hay que asegurarnos de que se tiene buena conexión Wifi para evitar sobresaltos tecnológicos. Y es importante no bajar la guardia en las redes. En algunos casos se maneja información corporativa y confidencial, por lo que hay que tener especial cuidado con mensajes phishing o solicitudes extrañas de amistad. Para navegar, lo mejor son las webs de confianza. 

El poder de la rutina. Lo primero, definir inicio y final de la jornada. Como es una situación excepcional en la que vamos a compartir tiempo y espacio con pareja, hijos y familiares, “habrá que aprender a gestionar las interrupciones. Si se está trabajando, se trabaja. No hay que estar pendiente de teléfonos ni de grupos en aplicaciones, salvo que nos sirvan en nuestra actividad. La atención es un recurso escaso que tenemos que aprovechar. Hacer dos cosas al mismo tiempo lo único que provoca es ser menos eficiente en las dos”, aconseja el profesor.

Ser eficaces. Establecer parámetros de trabajo y comportamiento es fundamental. En un momento de alta tensión como este “tanto las empresas como los trabajadores tienen que dar su mejor versión. Es una obligación social que mostremos nuestra mejor cara. Ya habrá tiempo para analizar lo que se ha hecho mal”, asegura Fernández Jaria. Y el experto aconseja que “las empresas no consideren este periodo de trabajo temporal como un periodo de prueba. En una situación así ni rendimiento ni producción son los iguales a los de una etapa bien organizada”.

Vencer la ansiedad. “He aprendido a que debemos tener todo actualizado y estar pendiente de los equipos de trabajo, porque no echas de menos ciertas cosas hasta que no sucede algo tan dramático como esta crisis”, describe José Mejía, directivo de una empresa de productos de seguridad. Es un sobresfuerzo al que muchas veces no se está acostumbrado. Hay que gestionar nuevas situaciones, que en muchos casos producen estrés y ansiedad. Como reconocen desde el Centro de Psicología Álava Reyes, “la ansiedad se vence manejando información que esté lejos de fuentes nocivas. Circulan y nos llegan muchas noticias negativas. Sin embargo, el miedo es bueno porque nos hace estar alerta. Hay que poner la mente a nuestro favor. Ser optimistas. Esto pasará”.

Ponte cómodo, pero Mariluz M. es editora gráfica de una revista de tirada nacional. Nunca ha trabajado en casa y reconoce que “el primer día acabé nerviosa, irritada y con el cuerpo entumecido”. Hay que ser disciplinado, organizado y evitar las tentaciones de trabajar en pijama y desde el sofá. “No hay que descartar las pausas cada 90 minutos para estirar los músculos, levantar la mirada del ordenador y desconectar: es momento de atender los whatsapp, las redes sociales llamar a los amigos o hacer alguna compra online, que puedes pagar con las tarjetas de American Express. Según la consultora Kantar, a fecha del 10 de marzo, las ventas online habían crecido por encima del 150 por ciento. 

Planificar la jornada. La última acción del día debe ser planificar el siguiente. “Es ver lo que tendré que hacer y no despertarnos con a ver lo que hago”, explica Fernández Jaria. Así se gana tiempo y se afronta con frescura el trabajo pendiente. Otro aspecto a evitar es “la idea de que me pongo un rato a trabajar; luego paro, sigo trabajando, y así todo el día. No. La hiperconexión es una fuente de estrés. Hay que trabajar en función de las tareas o de los objetivos marcados por trabajadores y empresa”, afirma el experto en bienestar en el trabajo.

Los niños teletrabajan. Es difícil seguir modelos o patrones. Dependen de las edades. Es obligatorio y necesario repartir tareas. Cada uno se organiza como puede. “A mí me ayuda mi madre por la mañana y mi pareja por la tarde”, explica Sandra P., ingeniera. “Ya que estamos todos en casa inmersos en nuestras actividades, hay que concienciarnos de que ellos también tienen sus teletrabajos escolares”, explica Fernández Jaria. Habrá que conciliar trabajo y vida familiar. Saber hacer un alto en la jornada laboral para acompañarlos mientras hacen las tareas recomendadas por los colegios o simplemente jugar.

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